El domingo 8 de febrero, y en horario de mañana y tarde, estuvo el Santísimo Cristo de la Providencia en solemne besapiés, enmarcado en un exquisito y cuidado montaje de la priostía que mereció la felicitación de todos lo que pudieron contemplarlo. Finalizó el besapiés con el rezo del Viacrucis.

